El placer erótico de las nalgadas

Seguro que, en más de una ocasión, has sentido el irrefrenable deseo de dar una nalgada a tu pareja mientras tienes sexo con ella. Y, probablemente, si lo has hecho, has sentido como aumentaba tu nivel de excitación. Esto, a pesar de estar considerado casi como un tabú, es algo mucho más habitual de lo que pueda parecer y es una práctica demandada tanto por hombres como por mujeres. ¡No tengas miedo y atrévete a probar!

chica-sexi-nalgadasEstá claro que, cuanto más creativa y feliz sea tu vida sexual, mejor te sentirás contigo mismo. Por ello, el miedo a llevar a cabo algunas prácticas es del todo incomprensible, sobre todo, si hay acuerdo entre ambas partes. Además, dar una nalgada en un momento determinado o, como dicen los gringos, llevar a cabo eso del ‘spanking’ puede ser una fuente inagotable de placer siempre que se realice con mesura.

Los hombres tienden a aumentar su nivel de excitación sexual al dar una nalgada a su pareja pues esto simboliza dominación. Y es que todos conservamos en nuestro cerebro el instinto animal que teníamos hace millones de años. Asimismo, las mujeres, al recibir este gesto como una señal de estar con un hombre fuerte a su lado, también disfrutan de esta práctica. Sin embargo, cabe señalar, llegados a este punto, que esta práctica, al igual que ocurre con cualquier otra, debe estar consensuada de antemano.

chica-sexi-nalgadas-2Una palmadita en las nalgas, al igual que ocurre con los pequeños mordiscos o las cachetadas, es un acto muy sexy si se realiza en el momento de mayor intensidad sexual. De hecho, si se realiza en el momento previo al orgasmo, puede hacer que este sea mucho más fuerte, prolongado y placentero. Además, esto es válido tanto para ellas como para ellos ya que muchos hombres también disfrutan cuando su pareja les da un pequeño azote para, por ejemplo, ir más rápido.

En definitiva, si te consideras un poco tradicional o, simplemente, te da vergüenza lanzarte a darle una nalgada a tu pareja, pierde el miedo de una vez por todas. ¡No sabes lo que te estás perdiendo!

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